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El amor en el siglo XV y en el siglo XXI

  “Quieres lo que todo el mundo quiere... quieres un amor que te consuma, quieres pasión y aventura, e incluso un poco de peligro.” "El amor no es tranquilo, no es limpio... es caos, es  peligro, es lo que te hace perder la razón y, aun así, no poder vivir sin eso. No quiero promesas de eternidad, quiero que me elijas, aunque hoy seas débil, aunque mañana dudes. Porque amar de verdad no e s cómodo ni seguro... es intenso, y si no duele un poco,  ¿realmente lo estás sintiendo?" ¿Qué podría tener en común la historia de  La Celestina  y  Crónicas Vampíricas ? Pese a que han pasado cinco siglos, hay más parecido de lo que podríamos pensar, ambas hablan del poder del amor y sus consecuencias. En la novela de Fernando de Rojas del siglo XV, el personaje de Calisto representa una forma de amar desde la idealización, exageración y profundamente egoísta que termina en tragedia. Sin embargo, en la serie de 2009 el amor aparece con Damon Salvatore, u...

La partitura en mí

      Lo inefable de este mundo es que nunca sabes lo que pasa pero si te paras a buscar respuestas ya te estás perdiendo algo. Pasa rápido. En el minuto y medio de una canción, visito escenas de mi vida que normalmente evito, para no caer en la sensibilidad. Es en ese minuto y medio cuando la vida me da un respiro, salgo de la rutina y entro en el inconmensurable mundo de la magia. No lo puedo ver, sólo sentir. Pertenecer me llena de orgullo, pero también me responsabiliza del impacto que mi obra puede tener en la sociedad.       Mi gran amiga la música es también, mi gran contradicción.       Me declaro creyente de su Dios, uno cuyo único deber es existir para amparar a los músicos que se han quedado sin melodías. La música tal y como yo la entiendo no se puede escuchar en cualquier lugar, se debe disponer de un lugar en el que todas las almas vibren al unísono. Pero aquí está la contradicción, mentiría si dijese que no pero ...

Archie y los libros antiguos

 Basado en "Tirarlos es mejor que remedarlos" (Huxley, 2005, p.65)  El Museo Británico de Londres lleva años abandonado. Está vivo por la juventud que lo rige, pero muerto de la cultura que debe caracterizarlo. Bajo el mármol cristalino de las salas, hay un sótano. Se cae a pedazos. Tiene goteras. Archie esquiva uno a uno los cubos que entorpecen el laberinto en que se ha convertido su querido y adorado museo. Ya no mira hacia arriba. Sobre la mesa, sujeta un ejemplar de Coriolano con el antebrazo mientras introduce la aguja en el lomo. La punta entra, pero se atasca. Maldice en voz baja. Pasa el pulgar por el borde de la página. Una esquina se desprende y se pega a su piel. Archie mira el trozo pegado en su vieja e hinchada mano. Las manchas oscuras de su piel le devuelven la mirada. Con la uña despega el trozo y vuelve al libro.  Introduce la aguja de nuevo, pero con más fuerza que antes. El hilo tensa el lomo. El papel cruje.  —Aguant...

Un árbol, una vida

  Vestido de hojas llega al verano de la tierra se nutren sus raíces, ¿quién dijo que estaba muerto? No es ser imprescindible su poder Sino el darnos la vida sin nada a cambio Vivimos rodeados de ellos, sabemos que están ahí pero no sabemos muy bien por qué. Cada vez somos más los que reivindicamos su posición en el mundo, sin ser muy conscientes de que les debemos más de lo que nos pensamos. Simone Weil, filósofa y mística del siglo XX, exploró este ser vivo como un poderoso símbolo de la condición humana y nuestro lugar en el universo. El árbol es más que una metáfora: manifiesta una conexión entre el cielo y la tierra, lo sagrado y lo profano y refleja las dualidades dentro de cada uno de nosotros. Con sus raíces en la tierra, pero extendiéndose hacia el cielo, simboliza el vínculo entre el mundo material y el espiritual. Coincido con Weil de que se puede ver, por un lado, la estabilidad y la identidad; por otro ...

El niño que nunca dejó de mirar al cielo

 En el suroeste de Ontario, en una pequeña comunidad llamada Aisla Craig, el cielo se abría como el techo de una casa en el árbol. No había rascacielos que lo rodearan ni luces que lo deslumbraran. Solo cielo azul en cada ángulo posible. Un inmenso horizonte sin fin. Allí creció Jeremy Hansen, en los años en los que su vida todavía se medía en estaciones y no en pantallas. A finales de los 70 y durante los 80, el mundo rural canadiense seguía su propio ritmo en el que la tierra mandaba, el clima decidía y las personas aprendían a adaptarse sin protestar. Para un niño como Jeremy eso le supuso un gran descubrimiento. Se hizo grande entre paisajes abiertos donde el viento no encuentra obstáculos y el cielo ocupa todo, mires donde mires.  Antes que cualquier idea de futuro, hubo una estructura de madera clavada entre ramas. Jeremy construyó su propia casa del árbol.  Había hecho un refugio con lo que había a mano, con la lógica sencilla de un niño que quiere subir más alto p...

El perfume de la libertad

El perfume de las flores de noche   Leila Slimani   Cabaret Voltaire, Madrid, 2022   149 páginas Traducción de Malika Embarek López   Valoración: 5 Como si se tratara de su propio diario, Slimani nos adentra en su mundo interior, combinando reflexiones, recuerdos y observaciones del mundo que la rodea. La obra surge de un proceso creativo marcado por sus dudas existenciales. La autora siente la necesidad de hablar de lo bueno, de lo brillante, pero solo encuentra oscuridad. Esta tensión la lleva a viajar a Venecia en busca de inspiración y soledad.   En ese contexto, la noche aparece como un territorio perdido. Slimani afirma que «hoy, las grandes ciudades están despojadas del cielo nocturno», subrayando cómo la libertad nocturna femenina se desvanece en un mundo que exige visibilidad constante y neutraliza cualquier forma de desvío. Las mujeres que caminaban de noche, fumaban en secreto o besaban lejos del control se asemejan a las luciérnagas descritas por Pie...

Un espacio propio

Hace tiempo que quiero escribir en un blog pero siempre me han frenado las dudas. Ahora estoy lista. Por eso, quiero convertir este espacio, en mi casa, mi refugio. Un lugar donde las palabras fluyan, donde cada relato sea un pedacito de mí misma compartido con quienes quieran asomarse. Antes escribía en Substack, pero allí no me conocen realmente. Este blog es diferente: aquí quiero mostrar la parte de mí que más escondo… y al mismo tiempo, la que más me gusta. Esa parte que observa, que siente, que se detiene en los pequeños detalles del mundo y de las personas. El nombre Espejos y Ventanas nace de esa forma de ver la vida a través de la escritura. Los espejos son todo lo que descubro de mí misma reflejado en los demás: emociones, gestos, palabras que me resuenan y me recuerdan que no estamos solos. Cada relato es un espejo donde intento reconocerme a mí y, quizá, a quienes leen. Las ventanas son la manera con la que miro afuera: lo que observo del mundo se convierte en hist...